Primera Escuela de Familias

escuela familias ohana

El pasado viernes comenzamos una nueva aventura, la Escuela de familias con los papas de la escuela infantil con la que colaboramos.

Si hay algo que nos gusta en Ohana es el contacto directo con las familias, y acompañarlas en el reto que supone la crianza de sus hijos. La escuela de familias nos permite generar un espacio donde reflexionar y elaborar estrategias además de permitir que las familias puedan compartir entre ellas el día a día con sus hijos. Es una de nuestras maneras de ser partícipes de su “Ohana”.

En esta ocasión, con la cercanía de los reyes magos, nos centramos en hablar sobre el desarrollo del juego en los primeros años de vida y aquellos juguetes que favorecen y acompañan en su crecimiento a los más pequeños.

El juego desempeña un papel importantísimo en el desarrollo de los niños. Es su fiel compañero en su exploración del mundo que les rodea y es su mejor medio para aprender cosas nuevas y asentar lo ya aprendido. A través del juego pueden desarrollar conductas complejas prácticamente sin darse cuenta, ya que el juego es una actividad placentera en sí misma. Por ejemplo, un niño en el parque tirándose por el tobogán está llevando a cabo conductas tan complejas como trepar, subir escaleras, mantener el equilibrio,…

Además, el juego les permite experimentar de manera natural tanto los éxitos como los fracasos y esto va a contribuir al desarrollo tanto de su autoestima como su tolerancia a la frustración.

Cuando hablamos de juego es importante observar en qué momento evolutivo está el niño, ya que en función de éste los niños desarrollan más un tipo de juego u otro. Y esto nos sirve para proponerles juegos o juguetes que van a potenciar las habilidades que están desarrollando en ese momento.

El juego va cambiando a lo largo de la infancia. En los primeros meses los niños realizan un juego denominado juego de ejercicio, en el que el principal objetivo es repetir una acción por el mero placer de repetirla. Por ejemplo, un bebé de 1 año que está comenzando a andar y a descubrir el mundo que le rodea su actividad se centrará en andar desde la mesa del salón a la puerta de la cocina una y otra vez o el pulsar el botón
del juguete para que suene repetidamente.

Más adelante, comienza a aparecer el juego simbólico, el cual se basa en la imitación y representación del entorno que le rodea: jugar a ser profesores, médicos, a comprar en el mercado, cocineros,…

Acompañar a vuestros hijos en su desarrollo y en el juego es algo muy importante. Observando el tipo de juego que realizan podréis elegir aquellos juguetes más adecuados para su momento evolutivo y que les acompañen en su crecimiento. Además, es importante recordar que el tiempo que paséis con ellos jugando es tiempo invertido en fomentar vuestro vínculo afectivo y favorecer su desarrollo.

Elvira y Miriam

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